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Manuel González - "RERRE"

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Matador de Toros:

Manuel González  "RERRE"

Apellidos y Nombre:     

González y Buzón, Manuel

Fecha de nacimiento/Población/Provincia:

El día 01 de julio de 1880

Carmona - Sevilla

País:  ESPAÑA 

Inicios taurinos:     

Sin figurar en cuadrilla alguna como banderillero, se dedicó a estoquear los toros de muerte en las capeas de los pueblos de aquella provincia, y que la primera novillada formal en que lo efectuó fue la que se dio en su pueblo natal el 24 de junio de 1898, en la que alternó con el también principiante «Parrao Chico».

 Presentación en Madrid/Fecha/Festejo: 

- Plaza de Toros de la Fuente del Berro o de la Carretera de Aragón - novillada -

El día 15 de mayo de 1901, alternando con "Chicuelo" y "Camisero", para lidiar novillos de las ganaderías del duque de Veragua y de Pérez Tabernero. El nuevo diestro produjo excelente impresión al entendérselas con los toros «Gitano», berrendo en negro, y «Capuchino», negro, de Veragua el primero y de Tabernero el segundo. 

Alternativa Fecha/Población/País:       

El día 25 de septiembre de 1904

Córdoba - España

Padrino:   Antonio de Dios "Conejito"

Testigo:   "Algabeño"

Con toros de González Nandín.

Toro de la alternativa: "Famoso"

Notas del festejo:

Confirmación en Madrid Fecha:

El día 29 de junio de 1907

Padrino:  Francisco Bonal "Bonarillo" 

Testigo:   "Pepe-Hillo" y "Valenciano"

Con toros de la ganadería de don Eloy Clairac.

Toro de la confirmación: "Conde"

Notas del festejo:   

En los dos primeros toros, lidiados con división de ruedo se realizó la suerte del pedestal, por Tancredo López "Don Tancredo" y Antonio Álvarez.

Memento:      

El día 26 de agosto de 1900, pisó el ruedo de la Plaza de Sevilla 26 de agosto de 1900, en una novillada de concurso, en la que figuraron seis matadores, y tan bien «se le dio» que ocho días después, el 2 de septiembre, salió al mismo ruedo para tomar parte en una novillada seria, alternando con José Palomar y el mencionado «Chicuelo» en la lidia y muerte de seis toros de Moreno Santamaría. 

Tras tomas la alternativa, cruzó el Atlántico, y unas veces en el Perú y otras en Méjico, allí le ven torear en los años 1904, 1905, 1907, 1909 y 1912, y allí encuentra lo que le faltaba aquí, pues los ajustes que hacía en España no podían ser más escasos, según las estadísticas, las cuales nos dicen que en 1905 toreó tres corridas, ocho en 1906, cuatro en 1907, siete en 1908, cinco en 1909, dos en 1910, dos en 1911, otras dos en 1912 y una (la última, que sepamos) en 1913, la celebrada en Nerva (Huelva) el 20 de julio, con Vázquez II de compañero y toros de don Félix Suárez.

Falleció en Sevilla el día 24 de agosto de 1961.

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MANUEL GONZALEZ – “RERRE”

Con fecha 15 de mayo del año 1901, precisamente el día de San Isidro, se dió a conocer al público de Madrid un novillero sevillano, llamado Manuel González y Buzón, que se anunciaba con el absurdo y enigmático apodo de «Rerre»; sus compañeros en aquella novillada fueron «Chicuelo» y «Camisero»; los toros lidiados en ella pertenecían a las vacadas del duque de Veragua y de Pérez Tabernero; el nuevo diestro produjo excelente impresión al entendérselas con los toros «Gitano», berrendo en negro, y «Capuchino», negro, de Veragua el primero y de Tabernero el segundo; toreó algunas corridas más en la misma Plaza, y la parva novilleril aumentó con un aspirante que no parecía darse mala traza.

¡«El «Rerre»! Parece que fue ayer cuando tan pintoresco mote originaba festivos comentarios en la superficie activa y parlante de la afición, y, sin embargo, han transcurrido cincuenta y siete años, nada menos. Quien los haya vivido intensamente, ¿no se siente un poquitín filósofo y recorre con su memoria el rastro que aquéllos dejaron?

El tiempo, reivindicador y justiciero, posa su planta indiferente y segura sobre los hechos y las cosas, se lleva los hombres, marchita los laureles victoriosos, no descansa en su penosa tarea de hacer y deshacer mundos y vidas, alegrías y lágrimas, y sigue su camino sin precipitar ni disminuir la marcha, solicitado por mil incidentes que le salen al paso, pero que no consiguen detenerle para tomar nota de ellos, por ser la vetusta jamona doña Clío, venerable musa de la Historia, la encargada de registrarlos.

No son muchos los que de la vida de «Rerre» nos facilita, pero sí los necesarios para saber que nació en Carmona (Sevilla) el 9 de febrero de 1882; que, sin figurar en cuadrilla alguna como banderillero, se dedicó a estoquear los toros de muerte en las capeas de los pueblos de aquella provincia, y que la primera novillada formal en que lo efectuó fue la que se dio en su pueblo natal el 24 de junio de 1898, en la que alternó con el también principiante «Parrao Chico».

En Carmona hubo siempre ambiente taurino, y de allí salieron algunos toreros antes que el «Rerre», entre los que recordamos a Miguel Almendro, notable banderillero y peón en la cuadrilla de «Guerríta», y el aventajado novillero Francisco Piñero y Gavira, muerto de un tiro en Madrid, el año 1898, por un agente de Policía.

En vista de las relevantes disposiciones que desde un principio demostró, pisó el ruedo de la Plaza de Sevilla con fecha 26 de agosto de 1900, en una novillada de concurso, en la que figuraron seis matadores, y tan bien «se le dio» que ocho días después, el 2 de septiembre, salió al mismo ruedo para tomar parte en una novillada seria, alternando con José Palomar y el mencionado «Chicuelo» en la lidia y muerte de seis toros de Moreno Santamaría.

Bien puesto en el oficio, después de sus repetidas actuaciones en Andalucía, fue cuando se decidió a presentarse en Madrid, en la fecha señalada al principio de este trabajo, y a partir de entonces figuró en las filas novilleriles, con general aplauso, durante cuatro temporadas.

Sabía torear y sabía matar, pero careció del acento personal; cuando estaba en la edad de dar el empujón, mantuvo el tono gris, que no da relieve alguno, y al hacerse matador de toros, seguramente que limitó sus aspiraciones a cazar diez o doce corridas para ir viviendo. No era ambicioso el hombre.

Si al menos hubiera contado con un padrino poderoso...  Dicen que el que no lo tiene no se bautiza, y Manuel González y Buzón fue de los muchos que en todo tiempo han carecido de él.

Recibió la alternativa en Córdoba el día 25 de septiembre del año 1904, de manos de «Conejito»; fue testigo el «Algabeño», y el toro de la cesión, llamado «Famoso», era de la ganadería de González Nandín. Así, pues, el sitio del «Rerre» en el escalafón se halla entre «Cocherito» y «Mazzantinito».

Al doctorarse, cruzó el Atlántico, y unas veces en el Perú y otras en Méjico, allí le ven torear en los años 1904, 1905, 1907, 1909 y 1912, y allí encuentra lo que le faltaba aquí, pues los ajustes que hacía en España no podían ser más escasos, según las estadísticas, las cuales nos dicen que en 1905 toreó tres corridas, ocho en 1906, cuatro en 1907, siete en 1908, cinco en 1909, dos en 1910, dos en 1911, otras dos en 1912 y una (la última, que sepamos) en 1913, la celebrada en Nerva (Huelva) el 20 de julio, con Vázquez II de compañero y toros de don Félix Suárez.

Aquella alternativa que le otorgaron en Córdoba no la vio confirmada en la Plaza de Madrid hasta el día 29 de junio de 1907, y para que tal ceremonia se efectuase fue organizada una corrida con el siguiente cartel: ocho toros de la ganadería de Clairac, para ser lidiados cuatro de ellos en plaza dividida, y los matadores «Bonarillo», «Pepe-Illo», «Valenciano» y «Rerre». Hubo, además, suerte del pedestal, realizada por Tancredo López y Antonio Álvarez con los dos primeros toros lidiados con división de ruedo. Un cartel muy pintoresco, vaya.

«Bonarillo» cedió al «Rerre» la muerte del toro primero, llamado «Conde», castaño, aldinegro y largo de herramientas, y tanto con éste como con el otro de su lote demostró el recipiendario «que traía deseos de complacer a la concurrencia», según escribió «El Toreo» en la apreciación de tal corrida, frase que, hablando en plata, significa que el de Carmona hizo muy buen papel.

Para que nada faltase al pintoresquismo de aquella fiesta, asistió a ella un embajador extraordinario de Persia, que solamente presenció la lidia del primer toro, pues al arrastrar éste abandonó la Plaza, seguido de su vistosa comitiva.

En cambio, vieron toda la corrida las infantas Doña Isabel y Doña María Teresa, y el esposo de ésta, Don Fernando de Baviera.

La alternativa parece como si tuviera que ser el resorte para saltar a otras alturas, como estación de tránsito en el camino que lleva a la fama y la popularidad; mas, para muchos, muchísimos, es la estación final.

Y entre esos muchos hay que poner al «Rerre».

Pero como tal alternativa es también una mágica ilusión, hecha para seducir a las imaginaciones juveniles, para encender las almas de no pocos toreros en ansias de perfección, no podemos librarnos de mirar con profunda simpatía a los que, con posibilidades de llegar a ser, se desbordan de efusión y toman puesto entre los que van en busca de un pedestal.

Por:   DON VENTURA

Fuente:

BDCYL - Artículo biográfico, publicado en la Revista Taurina “EL RUEDO” Semanario Gráfico de los Toros – Madrid, el día 22 de enero de 1959.