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39 - CAPITULO XIV - DE ALGUNAS OTRAS SUERTES DE A PIE - ARTICULO VII - DEL MODO DE MANCORNAR

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 LA TAUROMAQUIA COMPLETA

 EL ARTE DE TOREAR EN PLAZA

 TANTO A PIE COMO A CABALLO

 Por: Francisco Montes “PAQUIRO”

 

PARTE PRIMERA  -  ARTE DE TOREAR A PIE

CAPITULO XIV 

DE ALGUNAS OTRAS SUERTES DE A PIE

ARTÍCULO VII 

DEL MODO DE MANCORNAR

Esta suerte, aunque no es de plaza, es muy lucida, y puede también tener lugar en ella cuando el toro haya, enganchado a alguno, o cuando por fuego o caída de andamio u otro accidente se echa la gente a la plaza, y es menester sujetar al toro para evitar desgracias.

 

 

Por fuerza y habilidad que tenga un hombre no podrá seguramente él solo sujetar un toro, aunque no tenga más que cuatro años; y por eso los vaqueros, que son los que con más frecuencia hacen esta operación, van siempre en número de tres, cuatro o más, cuando tratan de coger, como ellos dicen, una res de cabeza. Sin embargo, un hombre puede, aunque con dificultad, sujetar un novillo utrero. Cuando se trate de coger un toro, se le debe primero capear, haciéndole sufrir todo el destronque posible, y cuando se note que ya está sin piernas, lo cual se consigue muy pronto en sabiendo bien sacarles la capa, al pasar por junto al cuerpo se le coge el pitón con la mano de su lado, esto es, que el pitón derecho se le asirá con la mano, derecha, y la otra, después de haber dado una vuelta con el cuerpo, que debe cargarse y descansar sobre el brazuelo, pues es el modo de sujetarlos mejor, cogerá el pitón del otro lado, pasando por encima del morrillo: inmediatamente deberá otro hombre ponerse en el otro lado, y agarrarse otro a la cola, y si quieren lo echan en tierra, en donde se le vuelve la cabeza, y se le pone un pie en el hocico, con lo que queda seguro. También se hace, cuando no es una res de mucho cuidado, torcerle uno la cabeza, meterle el hombro en la barba, y tumbarla si se quiere, y si no tenerla así sujeta, que es lo que se llama embarbar.