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0032 - LAS COSAS A SU TIEMPO

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LAS COSAS A SU TIEMPO

En la Plaza de Toros de Santander no doblaba un astado grande de Aleas después de clavar Mazzantini media estocada en lo alto, y su puntillero, José García («El Jaro»), ahondó descaradamente la espada. Las protestas fueron ruidosísimas, y Mazzantini, luego de indicar por señas que iba a castigar el desmán de su subordinado, tiro de éste, le llevó a los medios y le zarandeó de lo lindo, mientras, al parecer, le increpaba enérgicamente.

Acabó por darle un empujón, y el público aplaudió a don Luis con la mejor buena fe, hasta hacerle dar la vuelta al ruedo.

Aquella noche se encontraron el mentado puntillero y el que fue notable periodista don José Estrañi, director de «El Cantábrico», de dicha ciudad.

—¡Buena te la ha dado don Luis! —dijo don José a «El Jaro».

—¡Ca, hombre! —replicó éste—.

¿Sabe usted lo que me decía cuando, al parecer, me echaba una bronca? Pues esto: «!So pillo, so granuja! ¡Eso que has hecho lo has debido hacer antes! ¡¡Muchísimo antes!!»